sábado, 6 de diciembre de 2008

Fido

Hoy mi pensamiento es simple y trivial, sin arte pretendido ni tecnológica complejidad, pero no por ello, falto de emotividad. Mi pensamiento hoy es para “Fido” mi perro. Un perro callejero que mi familia adoptó hace poco más de dos años. “Fido” ó “Roñis” por la sarna que trajo consigo después de vagar por lugares difíciles de imaginar y que sólo él conoce, es de lo más normal. No tiene pedigrí, no hace ninguna gracia, no me trae el periódico. Si le digo que salte se queda sentado, si le digo que se siente, echa a correr y sólo como cualquier perro guardián que se precie de serlo, sin que yo se lo pida, cuida la casa, mostrando una expresión feroz a cualquier desconocido que se aproxime a la reja de la casa. Alguna vez que me ausenté de la casa por dos semanas, no podía creer lo gustoso que se mostró cuando me vio, corría y hacía piruetas que no le conocía, se paró de manos apoyándose sobre mi cuerpo como si quisiera abrazarme. Yo le correspondí deslizando mi mano sobre su cabeza hasta el lomo y le dije ¿Me extrañaste amigo? Y puedo creer que él me respondió que si. Pero que es lo que digo, ¡Van a pensar que estoy loco! Pero hablar con mi perro creo ese día, fue la cosa más sensata que pude hacer, pues nadie me recibió con tanto júbilo expresado como él.
2 de Septiembre 2010, mi amigo se ha ido a un lugar de no regreso. Te extrañaré mi fiel amigo.

2 comentarios:

Mina dijo...

Creo que éste día necesitaba leer algo como ésto, sentir que existen seres que logran expresar tanto cariño por alguien que no es como él, pero a quien le logra expresar cuanto lo añora.

Hermosísimo escrito, muy lleno de ti.
Besos y cariños

Celia Rivera Gutierrez dijo...

Maravilloso relato.
Tienes razón los perros hablan y se comunican con uno, y a veces los entendemos. y digo los entendemos porque al parecer ellos nos entienden siempre.

Un abrazo amigo querido y besos
Celia

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