domingo, 8 de marzo de 2009

A veces se nos olvida


Cuando el ánimo se ha marchado, cuando la moral ha partido,
Cuando nuestra estima decae, parece que todo se nos olvida.
Se nos olvidan los besos de hijo que hemos recibido,
Se nos olvidan los abrazos de amigo que nos han estrechado.
Y es que es más fácil caer en el juego de la autocompasión
que hacer un balance entre las cosas buenas y malas
en el que por lo general salimos bien librados.
Se nos olvidan los grandes momentos que como pareja hemos vivido.
Se nos olvida el Sol, la Lluvia y la Primavera.
Se nos olvidan las cartas de amor, las que hemos escrito y las que recibimos.
Y por si no fuera suficiente nos laceramos con el último mal recuerdo que tuvimos
sin percatarnos del más reciente buen momento que hayamos tenido.
Y es que nuestra memoria es más hábil e intensa para el dolor que para el gozo y el júbilo.
Se nos olvidan nuestras primeras veces,
que si pudieron no haber sido las mejores todas fueron especiales.
Y en medio de nuestra pena se nos olvida que hay una razón por la que estamos aquí.
Esa razón es ser feliz haciendo felices a quienes nos rodean.

3 comentarios:

Celia Rivera Gutierrez dijo...

A veces se nos olvida, que siempre es bueno compartir lo que sentimos con los amigos, que eso nos ará fuertes ante cualquier dolor en el camino.

Gustavo, mi amistad no te olvida y me llena de alegría ver que has continuado con algo muy hermoso como son tus pensamientos.

Un abrazo grande para ti los que más ames en tu vida.

Tu amiga celia

sedemiuqse dijo...

Gustabo...asi es....bello lo que nos entregas.
besos y amor
je

Ricardo Tribin dijo...

Asi es mi querido Gustavo.

A veces una pequena hojita nos impide ver la maravilla del bosque...

Sabio post!!!!

Un abrazo

Los 5 más leidos de la semana