domingo, 18 de enero de 2009

Precipicio



Toda situación siempre tiene un doble punto de vista.
Una perspectiva positiva y una negativa
En una un obstáculo en otra la oportunidad
En una el error en la otra el aprendizaje.
Todo depende de cómo hemos sido entrenados para afrontar las situaciones.
Me admira la gente que ante una discapacidad física hace cosas sobresalientes.
También admiro a la gente que sabe sobresalir aún en las circunstancias más adversas.
Y es que hay gente quien al borde del precipicio no ve más alternativa que tirarse, mientras que otros levantan las manos y saludan a la naturaleza.
Es como el tan comentado ejemplo del vaso medio vacío y el vaso medio lleno.
No es fácil mantenerse del lado positivo de la vida, especialmente cuando las cosas no salen bien.
Pero hay que detenerse y pensar que significa que las cosas estén bien.
En el caso más extremo, “bien” significa que estamos aquí y que hay una razón en el universo por la cual todavía estamos aquí. Si no hallamos la causa, no hay de qué preocuparnos, la causa nos encontrará tarde o temprano.
Así que levanta las manos y saluda a la naturaleza.

3 comentarios:

Celia Rivera Gutierrez dijo...

Muy sabio tu pensamiento

...hay gente quien al borde del precipicio no ve más alternativa que tirarse, mientras que otros levantan las manos y saludan a la naturaleza...

Te saludo a tí y a la naturaleza amigo, en vez de tirarme, disfrutaré ese hermoso panorama de ondonadas y relieve que el universo me pone frente a mis ojos.

gracias por tan hermosos pensamientos que me llenan de luz
Un gran abrazo
Celia

icue dijo...

Que alegria ver la vida con optimismo, es fruto del estado de nuestra conciencia.
Saludos

Neverknowsbest dijo...

Halaaaa...

Me gustó mucho. A mí me parece curioso que haya tanta gente que critique tanto y que vea las cosas sólo desde su perspectiva. En un mundo así, nos relacionamos con imágenes de espejos esperpénticos. La realidad es tan susceptible de interpretación. ¿Quién lleva la razón? Muéstrame a alguien que se jacte de llevar a cuestas el estandarte de la verdad e iré en sentido opuesto, porque la verdad es lo que yo descubra que es y, por supuesto, no la encontraré del todo hasta que muera, y entonces seré feliz y viviré en paz. O eso, o al menos espero que sea así fufufufu...

En fin, que me alegro de haber leído esto, que me pone de buen humor, aunque soy de lo que piensan que para saber qué o cómo disfrutar de un vaso lleno hay que haberlo visto antes vacío. La adversidad nos prueba, y la lucha contra la adversidad nos hace felices, al menos mientras sigamos vivos.

O eso creo, fufufufu.

Los 5 más leidos de la semana