sábado, 27 de septiembre de 2008

Guitarra

Incondicional amiga de mis tristezas.
Compañera perenne de mis alegrías.
Siento la vibración de tus ecos en mi vientre.
Y cuando aprendo a tocarte,
me das como premio,
sonidos excelsos de realidad y ficción.
Apenas me acerco
y tu vibración me llama
Tus armonías de inspiración ajena,
son vaivén de olas acústicas
dispersas en mi océano.
Me voy y siempre regreso a ti.
Y siempre estás ahí esperándome,
pidiéndome tañer tus cuerdas.
Repicar tus notas de campana
en suaves armónicos de susurro
que seducen y enamoran

1 comentario:

Celia Rivera Gutierrez dijo...

Muy hermosa loa a tu guitarra
un saludo.

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