Tan ilimitados como inalcanzables, tan absurdos como paradójicos, así son los sueños.
En nuestros sueños todo es posible, pero también hay sueños que se convierten en pesadilla y esta dualidad de nuestra imaginación en periodos de un aparente “sin control” nos hace dudar acerca de si queremos que los sueños se hagan realidad.
miércoles, 8 de octubre de 2008
Sueños
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1 comentario:
Los sueños pueden se mágicos y llenarnos de alegrías. Las pesadillas son nuestros fantasmas no resueltos, pero como dices ¿como desear los unos sin que se atraviesen los otros?.
Buena paradoja.
Aquí buscando un pretexto para saludarte
Buen Día
Celia
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