Toca a mi puerta la vida, y la dejo pasar. Viene cargada de emociones de razones para cuidarla y conservarla.
Toca a mi puerta el amor y lo recibo, lo dejo ser. A veces es difícil contenerlo pero finalmente le convenzo que se quede.
Toca a mi puerta la salud y la dejo entrar. Hago lo que sea porque se hospede, pues sin ella lo demás no existe.
Toca a mi puerta la fortuna y permito su ingreso. No le pregunto como llegó, ni le cuestiono si se quedará.
Quizá otros personajes hallan llamado, no lo sé, no los recuerdo y al no sentirse bienvenidos tras una breve estancia se marcharon.
jueves, 6 de noviembre de 2008
Mi Puerta
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Los 5 más leidos de la semana
-
Sublime y excelso, fiel y entregado es el sentimiento de una dama. Es dulce encanto que aturde nuestros sentidos y nubla nuestras razones. D...
-
Sólo de tus recuerdos voy viviendo, cuando este corazón siente el vacío. Cuando este que es mi cuerpo siente frío, tu voz aquí resuena, en m...
-
En mis mañanas tengo los buenos días de encontrarte a mi lado. En mis partidas cada día tengo un tierno beso de despedida. En mis jornadas d...
-
Quiero que me oigas, sin juzgarme. Quiero que opines, sin aconsejarme. Quiero que confíes en mi, sin exigirme. Quiero que me ayudes, sin in...
-
Todos los días llegan a mi buzón de correo, múltiples mensajes motivacionales, lo cual le agradezco a todas las personas que lo hacen porque...
No hay comentarios:
Publicar un comentario