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viernes, 14 de noviembre de 2008

Ley de Murphy inversa



A mediados del siglo pasado, Edward A. Murphy Jr, ingeniero de la fuerza aérea de los Estados Unidos, participando en el desarrollo de unos experimentos para ver como era afectado el cuerpo humano a velocidades supersónicas, hastiado de ver cómo sus ensayos no podían concluir por una serie de hechos sucesivos principalmente por componentes defectuosos en su equipo y algunas incompetencias de su staff técnico, se le ocurrió pensar que “Si hay una posibilidad de que algo salga mal, entonces saldrá mal”, esta frase casual fue repetida por tanta gente a partir de entonces que muchos la empezaron a denominar como la ley de Murphy. Un ejemplo clásico de esta ley dice que si te formas en una fila de espera cuando existe otra, la otra siempre avanzará más rápido. Y no sólo eso, también afirma que si te cambias de fila, la que abandonas empezará a avanzar y en la que acabas de llegar el movimiento se detendrá. Creo que todos hemos pasado por situaciones similares en las que parecen que las circunstancias están en nuestra contra. La explicación por la que mucha gente piensa que la Ley de Murphy se cumple es por la afectación que tienen las cosas negativas en nuestro ánimo en comparación con las positivas. Si nuestra fila avanza de manera aparentemente normal, será intrascendente como se mueven las demás filas y nunca sabremos que nos funcionó la Ley de Murphy inversa, fuimos a caer a la fila que avanzó más rápido y ¡nunca nos dimos por enterados! Para su tranquilidad la Ley de Murphy inversa trabaja con más frecuencia de lo que imaginas. Aparte te puedo asegurar que si “planeas para que todo salga bien, seguramente saldrá bien” que es lo que yo llamo la Ley de Murphy a la inversa. Por supuesto que nunca habrá una manera segura de escoger la fila más rápida. Pero veamos en otros ejemplos como funciona.


Ley de Murphy:
El día que tienes la cita más importante de tu vida llegas tarde.

Ley de Murphy Inversa:
El día que tienes la cita más importante de tu vida planeas para llegar con una hora de anticipación. La probabilidad de llegar tarde es casi cero y con toda seguridad no llegarás retrasado.

Ley de Murphy:
El día después de que vence tu licencia de manejo, tienes un accidente que el seguro de tu vehículo no cubre por dicho vencimiento.

Ley de Murphy Inversa:
Renovar la licencia antes del vencimiento aún si tienes que dejar de hacer otras cosas que parecen más importantes.

¡La Ley de Murphy a la Inversa funciona!

jueves, 16 de octubre de 2008

Ley del éxito en tres pasos


Aquí a continuación una regla sencilla que a mi me ha servido para llevar a buen término las actividades en las que me involucro.


  1. Iniciar

    1. Con iniciativa y creatividad decidir lo que queremos empezar.

    2. Iniciar solo lo que estemos dispuestos a continuar.

    3. Si por necesidad necesitamos iniciar algo que no nos gusta. Fijarnos la meta de terminarlo.


  2. Desarrollar

    1. Todo proyecto exitoso necesita movimiento

    2. Haz algo periódicamente para que cambie de estado

    3. Un proyecto que se mueve está vivo, no dejes que muera


  3. Terminar

    1. Todo proceso debe tener un fin claro.

    2. Llegar siempre hasta el final, mientras más pronto, mejor.

Aquí te marco varios ejemplos de cómo funciona el fracaso y el éxito con este enfoque.

Viste una tela muy bonita. Decidiste que quieres hacerte un vestido con ella.

  1. Iniciar – cómprala

  2. Desarrollar

    1. Fracaso – La guardas en un cajón y te olvidas de ella

    2. Éxito – Haces los cortes y te sitúas frente a la máquina de coser. Si piensas que no tienes tiempo contrata alguien que lo haga.

  3. Terminar

    1. Fracaso – No te gusta como está quedando y decides que después lo arreglas como tu quieres y lo guardas en un cajón.

    2. Éxito – Concluyes con la última costura y te lo pones. Piensas que no tienes tiempo para terminarlo y no tienes para pagarle a alguien que lo arregle o terminarlo, véndelo como está, regálalo ó tíralo a la basura.

Hay quienes pensarían que si no terminas el vestido, el proyecto fue un fracaso. No, el fracaso es que te quedes con el por siglos sin ninguna utilidad. El deshacerte de él, cierra el ciclo.

Tenemos el mal hábito de iniciar, iniciar e iniciar sin continuar (desarrollar) y mucho menos cerrar (terminar). Si un proyecto es muy grande que piensas que llegar al cierre es muy difícil, ó se ve lejano. Divídelo en subproyectos.


Cada proyecto que iniciamos es una carga y cuando tenemos múltiples abiertos son una pesada lápida, aunque pretendamos ignorarlos allí están, acechándonos: Tu figura favorita de porcelana que se rompió pero que como no tenías pegamento en ese instante, lo guardaste en el cajón y cada que lo abres, ahí está. Tu vestido que se le cayó el botón y que lo guardas así porque necesitas ir a buscarle uno que “haga juego”, cada que repasas el guardarropa te dice “aquí estoy”.


Es fácil iniciar, es complicado desarrollar y es difícil terminar, pero en la medida que aprendas a manejar las 3 fases del proceso, tu éxito estará garantizado.

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