Mis ojos te miran y como fotografía,
mi mente te guarda.
Retenida imagen de tus alegrías
me llevo en el alma.
Me miro en tus ojos
y tus ojos me miran
y observo en tu rostro,
tu dulce sonrisa,
tus labios pidiendo,
sin decir palabra,
acercar los míos.
Te recorro toda,
en una mirada de pies a cabeza,
pues quiero llevarte
conmigo en mi mente
cuando estés ausente.